
En determinadas situaciones una persona puede necesitar dejar constancia formal de unos hechos, circunstancias o declaraciones realizadas por ella misma.
Una de las vías para hacerlo es el acta notarial de manifestaciones, también denominada acta de referencia.
En este documento, una persona comparece ante notario y realiza determinadas manifestaciones que quedan recogidas en el acta. El notario deja constancia de que esas declaraciones fueron efectuadas por esa persona en un momento concreto, pero ello no significa que certifique automáticamente que todo lo manifestado sea verdadero.
¿Qué es un acta de manifestaciones?
Es un acta notarial en la que se recogen las declaraciones realizadas por una persona ante notario.
El artículo 208 del Reglamento Notarial establece que, en las actas de referencia, el notario redactará el texto de la forma más adecuada a las declaraciones de quienes intervienen, procurando utilizar las mismas palabras en cuanto sea posible y advirtiendo al declarante del valor jurídico de sus manifestaciones cuando resulte necesario.
Por tanto, su finalidad principal es dejar constancia documental de que una determinada persona realizó unas declaraciones concretas.
¿Qué acredita realmente un acta de manifestaciones?
Esta diferencia es especialmente importante.
El acta acredita que:
- Una determinada persona compareció ante notario.
- Realizó unas manifestaciones concretas.
- Dichas manifestaciones quedaron recogidas en el acta.
- Las declaraciones se realizaron en una determinada fecha.
Sin embargo, el notario no da fe de que los hechos relatados por el compareciente sean necesariamente ciertos.
Por ejemplo, si una persona manifiesta ante notario que en una determinada fecha ocurrió un hecho, el acta acredita que esa persona realizó esa declaración, pero no convierte automáticamente el hecho relatado en una realidad acreditada por el notario.
¿Es lo mismo que un acta de presencia?
En un acta de presencia, el notario deja constancia fundamentalmente de hechos que puede percibir personalmente.
En un acta de manifestaciones, en cambio, el objeto principal son las declaraciones realizadas por el compareciente.
Por ello, debe distinguirse entre aquello que el notario ha comprobado personalmente y aquello que una persona simplemente le manifiesta.
¿Para qué puede utilizarse un acta de manifestaciones?
Puede ser útil cuando una persona necesita dejar constancia formal de una declaración realizada en un determinado momento.
Su utilidad dependerá siempre de las circunstancias concretas, pero puede plantearse cuando interesa documentar:
- Determinados hechos conocidos por el compareciente.
- Una determinada situación personal o profesional.
- Circunstancias que pueden resultar relevantes posteriormente.
- Una versión o relato de determinados acontecimientos.
- La existencia de una declaración realizada en una fecha concreta.
El acta permite conservar esa manifestación dentro de un documento público notarial.
¿Se puede incluir cualquier declaración en el acta?
El hecho de que sea el interesado quien realiza las manifestaciones no significa que cualquier contenido pueda incorporarse automáticamente a un acta notarial.
La actuación del notario está sometida a control de legalidad. El Reglamento Notarial exige que el contenido del acta y de los documentos a los que haga referencia no sea contrario a la ley ni al orden público.
Además, las actas de manifestaciones no deben utilizarse para recoger contenidos que correspondan a otros instrumentos notariales ni para incorporar declaraciones incompatibles con los límites propios de este tipo de acta.
¿Puede utilizarse un acta de manifestaciones para celebrar un contrato?
Las actas notariales tienen por objeto fundamentalmente la constatación de hechos, mientras que los contratos y negocios jurídicos se formalizan mediante escrituras públicas o pólizas cuando corresponda.
Por tanto, un acta de manifestaciones no debe utilizarse para sustituir una escritura cuando lo que realmente se pretende es prestar consentimiento, asumir obligaciones contractuales o formalizar un negocio jurídico.
¿Una persona puede negar posteriormente lo que manifestó ante notario?
El acta constituye una prueba especialmente relevante de que la declaración se realizó.
Precisamente, una de sus utilidades es evitar que posteriormente exista discusión sobre si una persona hizo o no una determinada manifestación, ya que esta queda recogida en un documento público notarial.
Otra cuestión distinta es determinar si el contenido de aquella declaración era verdadero o qué consecuencias jurídicas produce.
El acta acredita la realización de la manifestación, no necesariamente la veracidad de todos los hechos relatados.
¿El acta de manifestaciones produce por sí sola efectos jurídicos?
Depende del contenido y de las circunstancias.
El hecho de que una declaración conste ante notario no significa que automáticamente genere una obligación contractual o produzca todos los efectos que el compareciente pueda pretender.
El Consejo General del Notariado señala que estas actas recogen declaraciones, pero no deben contener una declaración de voluntad o prestación de consentimiento propia de un negocio jurídico.
Por eso es importante explicar previamente a la notaría cuál es la finalidad perseguida, para determinar si el instrumento adecuado es realmente un acta de manifestaciones u otro documento notarial.
¿Qué información conviene facilitar antes de acudir a la notaría?
Para preparar el acta resulta útil explicar previamente:
- Quién va a realizar las manifestaciones.
- Sobre qué hechos o circunstancias quiere declarar.
- Qué finalidad tiene dejar constancia de esa declaración.
- Si existen documentos relacionados.
- Si las manifestaciones afectan a terceras personas.
Con esta información puede valorarse si el contenido puede recogerse mediante un acta de manifestaciones y delimitar correctamente su objeto.
Acta notarial de manifestaciones en Madrid
Si necesitas dejar constancia de determinadas manifestaciones ante notario, en Notaría MC21 podemos estudiar previamente el contenido y la finalidad de la declaración.
Esta revisión permite determinar si el acta de manifestaciones es el instrumento notarial adecuado y comprobar que su contenido respeta los límites establecidos legalmente.
El acta permitirá dejar constancia de que una persona realizó unas determinadas declaraciones ante notario, diferenciando siempre este hecho de la veracidad material de aquello que haya manifestado.